Veinte pilotos aficionados al enduro vivirán en el “Desafío Solo Moto” su gran momento, corriendo con sus motos en la pista del Palau Sant Jordi

Pol Tarrés, sobrino del gran Jordi Tarrés, repite experiencia tras acabar tercero el año pasado

 

El “Desafío Solo Moto” llega a su cuarta edición convertido ya en un clásico de la tarde-noche en que Barcelona y el Palau Sant Jordi se consagran a la moto de offroad. En ciertos momentos de la velada los focos se apartan de las grandes estrellas, abandonan a los pilotos profesionales –muchos de ellos campeones del mundo- y se centran en un grupo de jóvenes –y no tan jóvenes- aficionados al enduro que consiguen hacer realidad uno de sus sueños: rodar en la misma pista que sus ídolos.

El requisito básico para participar en el “Desafío Solo Moto” es muy simple: no haber puntuado en ninguna prueba del Campeonato de España de Enduro de 2014. Los requisitos menos básicos no están escritos en ningún sitio, pero son fácilmente adivinables: buena técnica sobre la moto y, sobre todo, una buena dosis de fuerza física y, por supuesto, también mental.

“Ese momento en el que estás delante de la valla automática, a punto de tomar la salida, levantas la cabeza y ves a tanta gente que está pendiente de lo que vas a hacer es sencillamente impresionante”, dice uno del casi centenar de pilotos aficionados que ya han tenido el valor de enfrentarse a la pista de enduro indoor más dura del mundo. “Desde la grada puedes tener una idea del nivel de dificultad de la pista, pero cuando estás abajo te parece que esos mismos obstáculos han crecido hasta el doble de su tamaño”, apunta otro. De cualquier forma, todos coinciden en que “con una buena preparación las mangas se superan bien desde el punto de vista físico. Pero el nivel técnico es clave: si te caes muchas veces, acabarás derrengado de levantar una y otra vez la moto del suelo”.

James Duxbury -un endurero de Manchester afincado en La Seu d’Urgell, ganador el año pasado-, Iñaki Gomarín –de Olesa de Montserrat- y Daniel Sapiña –de Valls, Tarragona- son los únicos pilotos que no han faltado a ninguna de las cuatro ediciones del Desafío Solo Moto. Oriol Casany también va a sumar cuatro presencias en el Palau Sant Jordi, pero este año compite dentro de la categoría junior.

Del embrujo que tiene esta carrera habla el hecho de que Pol Tarrés, uno de los mejores pilotos jóvenes de trial del mundo –sobrino del siete veces campeón del mundo de trial Jordi Tarrés e hijo de Francesc, el diseñador de las zonas del Trial Indoor de Barcelona-, vuelve a subirse a una moto de enduro con motivo del Desafío. Su tercer puesto en 2014 parece haberle “enganchado” a esta disciplina. Y ahora quiere ganar.

¿Y qué piensan los endureros aficionados acerca de la posibilidad de hacerse una foto o llevarse a casa un autógrafo de alguna de las figuras? “Si piensas en ello”, dice uno de los participantes más veteranos, “hazlo al finalizar los entrenos de la mañana. Porque cuando el evento acaba estás tan molido que ni te acuerdas”.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.